Por Margaret Gainer y Elena Bilheimer
Traduccion por Denise Villalva
Con Noviembre a la vuelta de la esquina, estamos en plena temporada navideña con todo su apogeo, alegría, celebración e incesantes intentos por parte de las corporaciones de realizar compras compulsivas y comprar productos de último diseño. El día después del Día de Acción de Gracias, llamado Black Friday (Viernes Negro), es uno de los días de compras más concurridos del año, conocido por sus enormes descuentos, así como por la histeria y la violencia física que estas rebajas a veces pueden generar entre compradores. En medio del frenético marketing y los incesantes recordatorios de consumismo, puede ser fácil de convencernos comprar cosas que en realidad no necesitamos para nosotros ni para los demás.
Estas acciones son perjudiciales por multitud de razones, el consumo y la producción de estos materiales tiene grandes impactos ambientales y sociales. Si bien muchas personas están preocupadas por los desechos que se generan una vez que un artículo se usa y se desecha, el impacto negativo del lado de la creación de la ecuación es tan dañino, no solo para las personas, también para el medio ambiente. La contaminación y el uso no moderado de los recursos naturales durante el proceso de producción de materiales, las prácticas laborales injustas, la sobreproducción, los residuos de embalaje y las emisiones de carbono derivadas del transporte de mercancías son sólo algunos de los muchos problemas asociados con lo que algunos han llamado la “cultura del hiperdescuento”.
Para mitigar algunas de estas preocupaciones, se han propuesto los conceptos de Green Friday (Viernes Verde) o Buy Nothing Day (el día de no comprar nada), con la intención de pasar el día resistiendo el consumo excesivo y, en cambio, apreciando la Tierra y a tus seres queridos. Como parte del Viernes Verde, algunas empresas utilizan el dinero que ganan con las ventas del día para financiar causas medioambientales (lo que puede verse como un lavado verde), mientras que la iniciativa del Día de No Comprar Nada anima a la gente a boicotear la compra de cualquier cosa y, en cambio, participar en una variedad de actividades anticonsumistas y filantrópicas.
La idea de resistir al consumismo como una forma de protesta es muy extensa y cada vez toma más relevancia. Comunidades como The Church of Stop Shopping, que incluye el coro Stop Shopping dirigido por el artista de performance Reverendo Billy (cuyo nombre real es Bill Talen), abogan contra el “consumismo, el militarismo y el ataque del capitalismo a la naturaleza”. Talen lleva más de 20 años luchando contra el consumismo y es conocido por sus manifestaciones dramáticas y coloridas; algunos de los ejemplos de sus intervenciones son el exorcismo de una caja registradora en la tienda de Disney en Times Square y la intervención de anuncios publicitarios con pistolas de pintura.
A través del canto y la actuación, el activismo de Talen y la Iglesia de Stop Shopping demuestra cómo resistirse al consumo no siempre tiene que ser restrictivo o punitivo, sino que puede ser una celebración alegre de todo lo que ya tenemos y por lo que luchamos. Aunque es inevitable que todos necesitemos comprar cosas nuevas en algún momento u otro, comprar menos y comprar mejor son dos pequeñas formas en que podemos sobrevivir al complejo industrial de compras tóxicas.
Encontrar formas de resistir a la profunda creencia del capitalismo, de que los objetos físicos pueden equipararse directamente con el amor, es especialmente difícil durante una época del año en la que el intercambio de regalos es común. Si bien durante esta temporada nos inspiramos a expresar nuestra gratitud a amigos y seres queridos con regalos, hagamos que nuestro objetivo sea disfrutar de la temporada sin apoyar la contaminación y la proliferación de plásticos de un solo uso de la industria petroquímica. Si sigues primero la jerarquía de Cero Residuos para la prevención de residuos, luego la reutilización de materiales y, en tercer lugar, el reciclaje o el compostaje, estás en camino de lograr una temporada navideña de Residuos Cero.
A continuación mostraremos algunos ejemplos prácticos de cómo se puede disfrutar del espíritu navideño sin contribuir al consumismo desenfrenado que destruye los hábitats de la vida silvestre, extrae recursos naturales, contamina el aire, el agua y el suelo y provoca condiciones climáticas extremas provocadas por el cambio climático.
Sea creativo
- Priorice las experiencias sobre la compra de cosas nuevas para usted y las personas cercanas. Llevar a un amigo a ver una película, organice un picnic con un ser querido, una cena o ir a ver a una banda o a un espectáculo para usted y un miembro de su familia son excelentes actividades alternativas o regalos para esta temporada navideña.
- Obtener una suscripción a un sitio web de cocina, una revista en línea o el boletín de un artista también le permite dar o recibir algo muy personal, tangible y atractivo.
- Regalar artículos que ya tienes y que te encantan es otra opción. Esto es especialmente aplicable a cosas que no se usan mucho y que están en buenas condiciones, como libros que ya has leído, decoraciones, arte, semillas, plantas de tu jardín o joyas que nunca usas.
- Hacer cosas para usted y para los demás es otra excelente manera de mostrar su agradecimiento (los brownies o el jabón hecho a mano siempre agradan al público). Por ejemplo, tomar una sábana blanca vieja y teñirla de forma natural con restos de comida para crear algo que represente la revitalización y belleza.
- Organizar un intercambio de ropa o muebles (hemos oído hablar de amigos que cambian de sofá solo para mantener el interés) puede ser otra excelente manera de calmar la picazón de querer algo nuevo y diferente sin tener que consumir nada.
- Antes de tomar la decisión de comprar algo nuevo que cree que necesita para usted o para alguien en su vida, verifique que no haya otros lugares donde pueda encontrarlo o tomarlo prestado. ¿Ese libro de cocina que querías probar está disponible en la biblioteca? ¿Se puede encontrar ese material en un centro de reutilización (como el Centro de Reutilización Zero Waste Humboldt que abrirá pronto)? ¿Es necesario que tanto usted como su vecino tengan un exprimidor de jugos o tendría más sentido que lo usen juntos?
- Si siente absolutamente que necesita comprar algo nuevo, comprar productos locales es siempre la mejor opción para la comunidad y el planeta. Elija artículos que sean duraderos y que sigan brindando goce durante muchos años. Ser intencional y reflexivo acerca de comprar algo que perdure a lo largo del tiempo generalmente hace que la compra sea más significativa para usted o para quien se lo regale.
Decorar con muérdago

Decora tu hogar con cortes de los variados colores verdes de todos los árboles, arbustos, matas y enredaderas de tu jardín, campos y bosques que te rodean. Estas guirnaldas, coronas y adornos naturales huelen muy bien y son atractivos como centros de mesa, alrededor de ventanas y puertas, y encima del piano.
Decorar un árbol puede ser divertido y gratificante cuando se le da intención al proceso haciendo adornos que no sean costosos y no dañen el medio ambiente. Comience con un árbol vivo que plante al final de la temporada navideña. Plantar un árbol al comienzo del Año Nuevo es una gran tradición. Haga adornos que no sean de plástico ni tóxicos y que simbolizan momentos especiales con sus seres queridos. Cuelga origami, fotos y recuerdos que creen juntos.
La brillantina es microplástico. Si está acostumbrado a usarlo en mesas de comedor, alféizares de ventanas u otras superficies y decoraciones para fiestas navideñas, reemplácelo con confeti verde y amarillo usando una perforadora en las hojas.
Envoltorio sin residuos

- Pruebe Furoshiki, el arte japonés de envolver regalos con tela. Envuelva su regalo en una servilleta de tela colorida, un paño de té, una toalla de mano, una bufanda, una funda de almohada, un pañal nuevo de algodón o una bolsa de tela. Se inteligente, puedes envolver con algo lavable/reutilizable y también puede formar parte del regalo. La tela se adapta a cajas de todas las formas y se ata con un nudo o una cinta adicional.
- Aunque a menudo no es reutilizable, hacer tu propio papel de regalo puede ser una hermosa expresión de tu arte. Pintar sobre papel o hacer estampados de bloques de madera o de vegetales es atractivo y una excelente manera de involucrar a los niños.
- Guardar y usar la envoltura del año pasado y los números antiguos de EcoNews es fácil y puede crear una competencia divertida para ver cuántos años puedes reutilizarlos.