La persistencia, convicción y ciencia ciudadana logran una victoria para el Chinook de Primavera

Por Caroline Griffith

Traducción por Johanna Rivera

El miércoles 16 de junio, la Comisión de Pesca y Caza de California votó a favor de incluir el salmón Chinook de Primavera de Klamath en la lista de especies amenazadas debajo de la Ley de Especies en Peligro de California. La inclusión en la lista se produjo en respuesta a una petición presentada el 23 de julio de 2018 por el Consejo de Restauración del Río Salmón y la tribu Karuk, y se basó en el reciente descubrimiento genético de que los Chinook de Primavera y Otoño son especies separadas, algo que la tribu Karuk había estado diciendo durante años. En la lengua Karuk, las dos especies tienen nombres diferentes: El Chinook de Primavera se llama ishyaat mientras que el de Otoño se llama aama. Esta designación, que fue en contra de la recomendación del personal de la Comisión, aumentará las protecciones, incrementará los fondos disponibles para la investigación y reforzará la importancia de eliminar las presas de los ríos Klamath y Trinity y otros proyectos de restauración de gran escala.

Spring Chinook. Photo from Salmon River Restoration Council

La definición de “especie” en relación con la Ley de Especies en Peligro de Extinción ha sido objeto de debate durante años y de litigios por parte de grupos como la Pacific Legal Foundation, que desearía que se redujeran las protecciones de la vida silvestre porque lo consideran un obstáculo para el desarrollo. Según Craig Tucker, analista de políticas de recursos naturales de la tribu Karuk, durante muchos años la cuestión de lo que constituye una especie ha sido casi filosófica porque la ley y la ciencia difieren en la definición. “Los biólogos de la conservación podían tomar una instantánea del genoma de un animal y compararlo con otro, pero la instantánea era borrosa”, dice Tucker. “Ahora que se puede secuenciar el genoma, se pueden observar diferencias realmente pequeñas. Las diferencias genéticas muy pequeñas pueden constituir una diferencia de especie”. En el caso del Chinook de Primavera, esa diferencia genética fue observada por primera vez por los científicos en 2017.

 Aunque la primera petición para incluir al Chinook de Primavera en la lista de especies en peligro de extinción fue en 2011, el esfuerzo por concienciar sobre el tema comenzó mucho antes. A finales de los años 80 y principios de los 90, los miembros de la tribu Karuk y los residentes de los alrededores del Río Salmón empezaron a notar las preocupantes bajas poblaciones de salmón en la primavera. Según Karuna Greenberg, Directora de Restauración del Consejo de Restauración del Río Salmón, la gente estaba acostumbrada a ver gran números de salmón, pero comenzaron a preocuparse cuando la carrera de salmón disminuyó por debajo de 200. Compartir y comer salmón formaba parte de la cultura local, y dado que parte de la cultura rural consiste en afrontar los problemas sin acudir a la ayuda de los forasteros, “la gente local se dio cuenta”, dice Greenberg, “y se preguntó: ¿qué vamos a hacer? Estos son nuestros peces, ¿qué vamos a hacer como comunidad?”.

 Como resultado, en 1992 nació el Consejo de Restauración del Río Salmón (Salmon River Restoration Council, SRRC). “La gente quería asumir alguna responsabilidad para evitar que los últimos peces desaparecieran”, dice Greenberg. Empezaron a surgir campañas para concienciar a la población, con la música, el arte (Poach Eggs, Not Salmon) e incluso una obra de teatro escrita y dirigida por el local Petey Brucker. La obra, “Salmon Ed”, reunió a miembros de la tribu, pescadores, agencias, mineros y otros lugareños para que interpretaran diferentes papeles que permitieron establecer conexiones entre personas que antes se consideraban en lados diferentes del problema. Según Greenberg, esto cambió la dinámica e hizo que la disminución del número de Chinooks de Primavera se convirtiera en un problema comunitario que la gente sintió la responsabilidad de detener. “La gente decidió, voluntariamente, dejar de pescar en exceso”.

 Pero la sobrepesca no era la única amenaza para el Chinook de Primavera; otros comportamientos humanos, como la minería, la explotación forestal, la supresión de incendios y la sequía relacionada con el cambio climático, estaban afectando al salmón. A medida que crecía la sensibilización, también el deseo de oficializar las cuentas de peces; los lugareños querían obtener buenos datos y tener una idea real de cómo estaban cambiando las poblaciones para poder influir en la política y conseguir financiación para proyectos de restauración. La ironía de la situación es que, para conseguir financiación para estudiar el Chinook de Primavera y trabajar en proyectos de restauración, es necesario que esté incluido en la lista de especies en peligro de extinción. Y para que estén en la lista, es necesario que haya datos que lo respalden.

Aunque el Servicio Forestal había estado realizando inmersiones periódicas para contar los ‘springers’, como los llaman los lugareños, eran esporádicas y no estaban bien financiadas. El SRRC trabajó para reclutar voluntarios y luego convencer al Servicio Forestal de que los voluntarios eran capaces de hacer el trabajo. Desde entonces, dos veces al año, 80 voluntarios nadan todo el Río Salmón en un solo día para estudiar la población de peces y proporcionar datos esenciales para comprender la salud y la viabilidad de la pesquería. La inmersión de los Chinooks de Primavera tiene lugar a finales de julio, cuando los peces se refugian en pozas profundas y cerca de los arroyos frescos, lo que permite contar realmente a cada uno de los peces. Este proyecto de ciencia ciudadana, así como los estudios a largo plazo sobre la temperatura del agua y los programas de educación sobre la cuenca hidrográfica que el SRRC lleva a cabo en colaboración con las escuelas locales, han contribuido a dibujar una imagen de lo que hay que hacer para ayudar a esta especie a sobrevivir. Un hallazgo interesante de las encuestas sobre la temperatura del agua, que también corrobora los Conocimientos Ecológicos Tradicionales, señala el impacto del fuego y cómo el humo de los incendios puede reducir la temperatura del agua, haciéndola más habitable para el salmón.

Según Greenberg, esta ciencia ciudadana y la participación de la comunidad han sido clave en la lucha por conseguir que el Chinook de Primavera sea incluido en la lista de especies en peligro de extinción de la legislación del estado de California. “Esta comunidad se ha mantenido firme”, dijo Greenberg. “No teníamos muchas esperanzas el día en que se planteó la inclusión en la lista. Habíamos leído la recomendación del personal. Estábamos absolutamente pegados a la audiencia y a los testimonios. Cuando llegó la votación, lloramos. Fue un momento muy fuerte. No lo esperábamos. La lucha fue tan larga, teníamos tanta convicción y habíamos subido esa montaña una y otra vez. Mucho de eso se debe a que la gente normal persiste y reconoce lo importante que es”.

 Ahora que la ciencia valide el Conocimiento Ecológico Tradicional al reconocer que los Chinooks de Primavera y de Otoño son especies diferentes, tanto Greenberg como Tucker señalan que si las poblaciones de ishyaat estuvieran lo suficientemente sanas como para comer, nosotros mismos podríamos probar la diferencia. Y tal vez, ahora que se han incluido en la lista y haya protecciones y financiación para su restauración, algún día podremos hacerlo. Como dice Tucker, “son los peces con el mejor sabor del noroeste del Pacífico, lo que debería ser razón suficiente para protegerlos”.

 Para más información sobre los proyectos de ciencia ciudadana del SRRC y para participar en ellos, visite srrc.org

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